lunes, 5 de septiembre de 2011

Paleontología para niños


La Paleontología es una ciencia que tiene una virtud que no poseen muchas otras actividades del saber: Permite que tanto el académico como el entusiasta y hasta los niños puedan participar de ella, buscando y recolectando fósiles.



Hace ya unos cuantos años, cuando recién se estrenaba la película "Parque Jurásico" en la revista "Time" se publicó un artículo respecto de lo que es la Paleontología y cuánto dinero se invierte anualmente y a escala mundial en esa ciencia. Según los autores, la Paleontología mundial consumía alrededor de unos seis millones de dólares por año, cifra abultada, por supuesto, pero que si se compara con otras actividades de tenor científico resulta bastante módica.

La Paleontología cumple no solamente funciones en el aspecto científico, permitiendo extraer conclusiones sobre especies ya extintas para entender lo que pasa en la actualidad, sino que tiene además una función muy importante: Inspirar.

La Paleontología, efectivamente, puede inspirar a los niños a que llegado el momento adecuado de sus vidas, estudien y se formen científicamente. Además, es una disciplina que permite realizar una buena cantidad de actividades al aire libre, combinándolas con el trabajo netamente de laboratorio. Y lo mejor es que como en pocas oportunidades, permite que hasta los niños participen y al menos teóricamente, puedan contribuir realmente con el avance científico si es que descubren el fósil de alguna especie desconocida.
Los yacimientos de fósiles son más comunes de lo que la gente cree; cerca de muchas ciudades y poblaciones existen algunos de ellos. Por supuesto no en todos se hallan dinosaurios, pero muchos docentes de las escuelas de la mayoría de los centros urbanos podrían llevar a sus alumnos a tales  sitios para lograr desarrollar precisamente en ellos esa inspiración para descubrir que es tan necesaria para aprender.
Tan solamente hace falta contactarse con algún museo de ciencias naturales cercano y preguntar acerca de las posibilidades.

En nuestra ciudad, en Necochea, podemos observar improntas o huellas  de ammonites en las lajas del Casino y seguramente también en las lajas de nuestras  casas.